Espacio comunitario piedrecillas construyendo comunidad ante la crisis.

El “Estallido Social” permitió dinamizar y abrir una serie de procesos organizativos gestados en diversos cerros de Valparaíso. En la parte baja del Cerro la Cruz, se han dado instancias de organización que han decantado en espacios comunitarios y acciones de solidaridad que, ante esta crisis sanitaria, han sabido innovar y recrear las formas de hacer comunidad.

El coronavirus como síntoma del capitalismo.

Estos enfermos habrán muerto de capitalismo y no tanto de coronavirus, al igual que tantos otros contagiados en países pobres africanos, asiáticos y latinoamericanos en los que las carencias médicas, infinitamente mayores, son también por causa del capitalismo y su lógica de saqueo, expoliación, comercio inequitativo, enriquecimiento de unas regiones a costa de otras, colonialismo y neocolonialismo, imperialismo y distribución desigual de la riqueza. El mismo capital hará que los contagios y las muertes por coronavirus se distribuyan desigualmente, injustamente, entre quienes pueden confinarse y quienes deben trabajar para sobrevivir, entre quienes van en automóvil y quienes deben usar el transporte público, entre quienes poseen amplios espacios para vivir y quienes viven hacinados en rincones estrechos e insalubres, entre quienes duermen en casa y quienes pasan la noche en la intemperie, entre quienes tienen y no tienen agua corriente, entre quienes están bien alimentados y quienes están desnutridos, entre quienes están sanos y quienes tienen alguna de las innumerables enfermedades ligadas con la pobreza, entre los que podrán y los que no podrán contar con atención médica, etc.

Ningún cuerpo merece ser violado.

En la Plaza Echaurren, esa que aparenta un pasado glorioso cada vez más lejano, en la Plaza de la permanente crisis y abandonos, aparece un lienzo para gritar en medio de tanto silencio y confinamiento: “ningún cuerpo merece ser violado”. Un principio que nos debiera parecer indiscutible. “Ningún cuerpo merece ser violado”.