Espacio comunitario piedrecillas construyendo comunidad ante la crisis.

ESPACIO COMUNITARIO PIEDRECILLAS CONSTRUYENDO COMUNIDAD ANTE LA CRISIS.

La Voz de los Cerros https://www.facebook.com/lavozdeloscerrosvalpo/: Entrevista al Centro Comunitario Piedrecillas, parte baja del Cerro la Cruz.

El “Estallido Social” permitió dinamizar y abrir una serie de procesos organizativos gestados en diversos cerros de Valparaíso. En la parte baja del Cerro la Cruz, se han dado instancias de organización que han decantado en espacios comunitarios y acciones de solidaridad que, ante esta crisis sanitaria, han sabido innovar y recrear las formas de hacer comunidad.

  1. Antes del estallido social, ¿qué grados de organización existían en el territorio?

Antes del estallido social, el territorio tenía un grado de organización bajo. Si bien se reconoce como parte del territorio al Centro Cultural Trafón, éste dejó de funcionar hace algún tiempo; y actualmente opera el Espacio Katarsis, que es espacio cultural y comedor popular (entre otras actividades). Ambas iniciativas pertenecen más bien al sector de la Avenida Francia con Baquedano, pero el polígono que comprende nuestra Junta de Vecinos corresponde a las Garibaldi, Batan, San Ignacio, Suida Los Loros, Pasaje Leria, Lindsay, Gorbea y Vallejos.

Tenemos recuerdos de años donde funcionó la Junta de Vecinos y se hicieron algunas actividades, de otros años en que no hubo junta activa, pero los vecinos mantenían cierta conexión realizando actividades tradicionales como la quema del judas. Y, finalmente, el año 2019 -antes del estallido- se inició la reactivación de la Junta de Vecinos principalmente para enfrentar los problemas de seguridad del barrio.

Entonces, cuando vino el estallido social, ya teníamos cierta noción sobre quiénes éramos, pues nos habíamos visto en las reuniones de coordinación la reconstitución de la junta de vecinos.

Por lo mismo, podríamos decir que el grado de organización en el territorio antes del estallido social era bajo, porque sería injusto decir que era nulo; pero luego del estallido pudimos apreciar un involucramiento mucho mayor de la comunidad, tanto en mantener la junta de vecinos funcionando, como a través de otras orgánicas nuevas, dentro de las que estaríamos nosotrxs (Espacio Comunitario Piedrecillas) o la Asamblea Cuenca Francia, que agrupa a diversas orgánicas del sector y ha logrado sacar adelante cabildos y onces comunitarias.

  • ¿Cómo dinamizó el estallido social a la organización social? ¿Cómo vivieron el desarrollo de la movilización, de la represión, etc?

Nosotrxs como organización nacimos gracias al estallido social. En los primeros días de toque de queda se organizó una actividad de resistencia barrial, y se convocó a limpiar un pequeño terreno que tenía un microbasural en el pasaje Leria. A esa actividad llegamos muchxs y en pocas horas se solucionó un problema histórico. Como acto, se plantaron algunas hierbas, y de a poco nos empezamos a organizar en torno a la Huerta Vecinal 19 de Octubre.

Una preocupación bien extendida entre nosotrxs durante el toque de queda era el problema ambiental generado por la basura que no podría ser recogida, y sobre ese eje giraron nuestras primeras conversaciones. Mientras, el huerto seguía tomando forma mediante pequeñas iniciativas. Haber limpiado ese lugar fue muy importante, porque tiene vista a la Avenida Francia con Colón y siempre se juntaba un grupo de vecinos a mirar las manifestaciones, pero en un espacio que ahora era habitable.

Luego, vimos la necesidad de vincularnos con el territorio, y aunque el estallido social ya seguía su propio curso, la discusión sobre la nueva constitución permeó a nuestro grupo, y fue necesario que tuviéramos conversaciones a ese respecto. Queríamos que la gente entendiera pero convocar a estos conversatorios no resultaba tan bien. Por lo mismo, organizamos actividades lúdicas (Ferias-conciertos) para hablar de esas materias con la comunidad. Por ejemplo, para el plebiscito comunal, hicimos un concierto al que vino Julio Piña y pusimos un stand para facilitar el voto virtual. Luego, armamos un conversatorio constitucional, al que vino la profesora Dra. Daniela Marzi (de la UV) gestionada por la Banda Weichafe, que fue parte del concierto.

El verano fue más difícil de sobrevivir, ya que éramos menos, pero aún así, sacamos actividades de limpieza y hermoseamiento del barrio en Garibaldi, Vallejos y Pasaje Los Loros. Ahora en marzo estábamos volviéndonos a preparar para la continuación del estallido social, pero con el Coronavirus nuestras prioridades cambiaron momentáneamente.

  • ¿Cómo se han organizado frente a la pandemia? ¿Qué experiencias han desarrollado?

Hemos sido capaces de mantener al Espacio Comunitario Piedrecillas activo. Nosotrxs funcionamos sin orgánica (excepto por tesorerx), y convergemos en torno a los puntos en común que compartimos. Tratamos de situarnos desde la unión, y en ese contexto, la preocupación por el coronavirus suspendió todas nuestras otras prioridades.

Específicamente, nos preocupa el desempleo, la violencia doméstica y la ancianidad. Sabemos que la situación de nuestro territorio no es la más urgente de Valparaíso, pero también sabemos que somos la clase obrera, somos gente que trabaja para vivir, y sin trabajo la cosa se vuelve un imposible. A la vez, reconocemos que el barrio es antiguo y, por lo tanto, vive mucho adulto mayor cerro arriba, respecto de quienes no sabemos si tienen familiares o alguna otra persona con quien contar, sumado a que los más mayores están con cuarentena[e1]  y no usan celulares. Por último, sabemos que el confinamiento expone a las víctimas de violencia intrafamiliar a mayores riesgos, al estar permanentemente con el agresor.

Por lo mismo, sentimos la urgencia de generar redes, pero mucho más sólidas que las que generaban los conciertos o conversatorios, lo que nos llevó a pensar en las compras comunitarias, siguiendo la experiencia ya implementada de la Asamblea de la Plaza el Descanso y la Resistencia.

De acuerdo a la metodología que fijamos nosotrxs, invitamos a los vecinos a aportar $4.000 más un aporte voluntario, sin discriminar a aquellos que no quisieran pagar. Con el pozo, hacemos una compra al por mayor y repartimos para todos por igual. Los vecinos que aportaron $5.000 en realidad no pierden el aporte voluntario, pues los precios que conseguimos en el mercado los días martes (cuando llegan los camiones) a las 6:00 am, no son los mismos que opta un comprador que va solo al medio día, y ese aporte nos permite financiar las canastas “solidarias”. También hemos recibido aportes externos totalmente voluntarios de los que estamos muy agradecidos.

Con esto, hemos logrado hacer un levantamiento más preciso de las necesidades de nuestro sector y queremos seguir incorporando vecinos en esta experiencia, para saber quiénes son y qué necesidades tienen. Reconocemos que aún no hemos podido llegar a ubicar a los adultos mayores del barrio y eso nos urge mucho. Les pedimos a los vecinos que nos avisen si conocen a alguien, pero esa información no ha fluido tan bien, y esperamos poder solucionarlo antes de que la situación se agrave, para poder hacernos cargo comunitariamente de nuestro barrio.


 [e1]Decía “toque de queda”, asumo que quisieron referirse a la “cuarentena”

Leave a Comment