¿De quién es esta crisis?

Aparte de las preocupaciones humanitarias, la pandemia de covid‑19 ha generado abundante especulación sobre sus efectos críticos en la economía –mundial y local– y acerca del futuro post‑epidémico, imaginado de diversas maneras. Pero omitiendo dos hechos básicos. Uno, que la historia no la hacen los virus ni otros sobresaltos naturales, sino la gente. Otro, que la crisis de la economía en las grandes potencias capitalistas y en el sistema económico global ya andaba muy mal antes de la aparición de este coronavirus. Solo faltaba un detonador capaz de precipitar una convulsión mayor que la de 2008, y sus consecuencias sociopolíticas.

El coronavirus como síntoma del capitalismo.

Estos enfermos habrán muerto de capitalismo y no tanto de coronavirus, al igual que tantos otros contagiados en países pobres africanos, asiáticos y latinoamericanos en los que las carencias médicas, infinitamente mayores, son también por causa del capitalismo y su lógica de saqueo, expoliación, comercio inequitativo, enriquecimiento de unas regiones a costa de otras, colonialismo y neocolonialismo, imperialismo y distribución desigual de la riqueza. El mismo capital hará que los contagios y las muertes por coronavirus se distribuyan desigualmente, injustamente, entre quienes pueden confinarse y quienes deben trabajar para sobrevivir, entre quienes van en automóvil y quienes deben usar el transporte público, entre quienes poseen amplios espacios para vivir y quienes viven hacinados en rincones estrechos e insalubres, entre quienes duermen en casa y quienes pasan la noche en la intemperie, entre quienes tienen y no tienen agua corriente, entre quienes están bien alimentados y quienes están desnutridos, entre quienes están sanos y quienes tienen alguna de las innumerables enfermedades ligadas con la pobreza, entre los que podrán y los que no podrán contar con atención médica, etc.

Pandemia Provechosa

Existe sin duda, entre la clase dominante chilena, la convicción de esta pandemia es tan inevitable como provechosa. Piñera tiene razón cuando señala que se han preparado. No aparece de golpe para ellos. Se ha calculado ya que el número posible de contagios y muertes, y se afirma que, aunque alcanzará niveles altísimos, el sistema mixto de salud del país podrá absorberlos.

Los heraldos negros del capitalismo.

Cuando el hierro conquistador se posó sobre el continente americano no fue el metal que termino por ultimar al indio, sino, la peste. La américa india quedo reducida al 5% de su población al entrar en contacto con el colonizador, la viruela y el sarampión, hijas del viejo mundo pusieron la tierra en barbecho para la entrada triunfal de la cruz y la espada.